En la guía interactiva voy a enseñarte el plan y la estrategia que estoy usando para jubilarme en mis 30's, y también tiene incluida una calculadora que te permitirá descubrir realmente cuánto debes aportar para llegar a esa meta y cuánto tiempo va a tomarte.
Cada dólar que inviertes hoy compra tiempo en tu futuro.
En las finanzas a veces se siente complicado empezar, pero solo necesitas 2 horas para entender realmente el mundo de las inversiones en bolsa, organizar tus finanzas y vivir una vida con libertad financiera y abundancia de cosas buenas.
Hace 5 años fundé mi empresa de finanzas, y hace 3 empecé mi plan de inversión en la bolsa. Hoy estoy a menos de 8 años de jubilarme con 8,000 USD mensuales y aún sigo en mis 20's.
Desde chiquita quería viajar y conocer el mundo, pero no tenía cómo pagarlo. Así que comencé a emprender y a generar ingresos.
Los primeros años me gasté todo el dinero que generaba. Pero siempre educándome: sobre seguros, sobre temas legales, fiscales, viendo cómo podía ahorrar en las cosas que compraba.
Después de viajar, de conocer New York, Bali, Japón, Los Ángeles, Río de Janeiro (mientras trabajaba y no tenía días de descanso) me di cuenta de que probablemente quería la libertad no solo de viajar, sino de tomarme una semana si quería.
Y la forma más fácil de lograr eso era comenzando a invertir.
No necesitaba un ingreso extra que requiriera mi trabajo. Y todos los libros, los asesores financieros, mis amigos con dinero y los inversionistas que conocía hacían todos una cosa igual: invertir en la bolsa de valores y tener ahí el dinero creciendo, en vez del dinero sentado en el banco.
Solo para que tengas una noción: el banco en promedio te paga en una cuenta de ahorros un 1% anual. Por cada 1,000 dólares te dan 10 al año.
Y si quieres que te pague un 4 o un 5% desde Latinoamérica, usualmente debes congelar tu dinero por meses o años. Esa es una buena opción si quieres empezar y todavía no has creado esa disciplina de tener una cuenta y no tocarla.
Pero si crees que ya tienes la capacidad de empezar a ahorrar sin gastar ese dinero, o sin tener que depender de la tarjeta de crédito como dinero extra, entonces puedes empezar a meterlo dentro de la bolsa de valores en Estados Unidos.
Cami
Pero todo el mundo tiene 97.
En el 2026 decidí empezar a hacer asesorías financieras para conocer más historias de toda mi comunidad. Hice un video que se hizo súper viral y la gente quería entender más sobre el tema de finanzas.
Intenté hacerlo por la vía de asesorarlos uno a uno, pero realmente el tiempo no me daba. Eran tantas personas que necesitaban ayuda en sus finanzas, y ayuda para entender, que dije: wow, aquí realmente hay algo que yo puedo brindar de valor.
Y quizás no todo el mundo tiene 1,000 dólares para una asesoría, pero todo el mundo tiene 97 dólares para aprender esto.
Entonces me pregunté cómo hacer esta guía de una forma más cercana, donde realmente me pueda conectar y traspasarte todos mis conocimientos. No quería hacer un curso. No quería hacer un artículo que leyeras y que luego a los 3 días ni siquiera te acordaras.
Así que decidí hacer una guía completamente interactiva.
Ya yo tengo experiencia haciendo aplicaciones, y disfruto mucho con talleres y con guías interactivas. Así que esta guía la hice especialmente para que no solamente tengas que leer, sino que tengas videos, tengas enlaces, tengas talleres, tengas cuestionarios, y realmente aprendas todo esto.
Y si te dan pereza los cuestionarios porque la universidad y el colegio te traumaron: tranquilo, yo también soy así. Yo era una de las personas que sacaba C en todo, y algo que siempre decía era "C's get degrees". Pero aprendí que mi metodología de aprendizaje no era la de la escuela, sino aprender interactivamente, en la práctica.
Eso es lo que te va a tomar seguir creciendo esto una vez lo tengas montado.
Práctica guiada, paso a paso, hasta que esté abierta de verdad.
Cómo hacer la transferencia desde LATAM sin perderte.
Qué estás mirando y qué significa, en simple.
Las marcas que ya consumes. Deja de solo comprarles y hazte dueña.
No se trata solo de consumir. Se trata de que entiendas cuáles son las cosas que te gustan, que ya consumes, y que puedas ser parte propietaria de esas empresas y crecer tu dinero con eso.
Experimenta ser un inversor
USD · acceso inmediato
A este correo te va a llegar tu acceso, así que revísalo bien.
Ya pagaste antes?
Con esto vas a poder volver a entrar cuando quieras, desde cualquier dispositivo.
Mínimo 8 caracteres. Mezcla mayúsculas, números y un símbolo.
Usa el correo y la contraseña que creaste cuando pagaste.
Todavía no la tienes?
Experimenta ser un inversor
Sabía que el banco me pagaba 1%. Sabía que la bolsa pagaba 10%. Había leído lo del interés compuesto como veinte veces y lo podía explicar en una cena.
Y así pasé tres años sin abrir una cuenta.
Te cuento esto de una porque si llegaste hasta acá probablemente estás en el mismo lugar donde yo estaba. No te falta información. Hay mil videos gratis que explican esto mejor de lo que yo lo voy a explicar.
Lo que falta es hacerlo. Y hacerlo en el orden correcto, que es la parte que casi nadie cuenta.
Así que esto lo armé para que lo hagas conmigo al lado. Te voy contando qué hice yo, por qué lo hice en ese orden, y en cada parte te dejo la herramienta para que lo calcules con tus números, no con los míos.
Cami
Uno
Esto es lo primero que le digo a todos mis estudiantes, y es una regla de tres pasos que no se salta:
Si tienes deudas, sal de deudas. Si no tienes fondo de emergencia, hazlo. Una vez tengas esas dos, empieza a invertir.
Suena aburrido y por eso casi nadie lo respeta. Pero tiene una razón matemática, no moral.
Una tarjeta de crédito en Latinoamérica te puede estar cobrando entre 25% y 40% al año. La bolsa te paga un promedio de 10%. Si inviertes mientras debes en la tarjeta, estás ganando 10 por un lado y perdiendo 30 por el otro. Estás trabajando para el banco con pasos extra.
Pagar una tarjeta del 30% es ganarte un 30% garantizado. No existe inversión que te dé eso sin riesgo.
Y el fondo de emergencia es de las cosas más importantes que puede construir una persona para salir de cualquier situación, y nadie le presta tanta atención. Porque si llega a pasar algo tipo un despido, un terremoto, una pandemia o una crisis económica y tienes todo tu dinero invertido, lo primero que vas a hacer es tener que tocar tus inversiones. Y si están en un mal momento (como que la bolsa haya bajado) puedes terminar perdiendo más dinero del que ibas a ganar.
Así que lo mejor siempre es primero construir tu fondo de emergencia, que debe ser entre 3 a 6 meses de tu salario, para que mantengas el mismo estilo de vida en cualquier emergencia.
Eso fue exactamente lo que le pasó a mi mamá. Te lo cuento completo en el capítulo ocho, porque es la razón por la que este orden existe.
Dos
Yo empecé a ganar muy bien desde que tenía 23 años. Tenía dos trabajos: Factú, y era la gerente de marketing de la empresa de comida y restaurantes asiáticos más grande de Panamá. Mi trabajo era crear contenido.
Entre los dos me entraban 3,200 dólares al mes. Y por mucho tiempo, todo lo que entraba me lo gastaba.
Me compré mi primer carro de lujo, una Lexus blanca que logré conseguir que mi padrastro solicitara el préstamo por mí. La pagaba a 500 dólares al mes. Me compré mi primera cartera de lujo, una Gucci mini, la más pequeña y la más económica de la tienda.
Empecé a viajar, a conocer el mundo, porque todavía no tenía muchas responsabilidades. A los dos meses renuncié a la empresa de comida para dedicarme full time a Factú.
Y así pasaron meses. Comprando, gastando, viajando.
Justo en el momento en que empezamos a enfocar la empresa en finanzas personales, me di cuenta de algo incómodo: yo no tenía un problema para generar dinero. Yo era demasiado gastona.
El día que decidí probar el app y hacer mi presupuesto por primera vez, me di cuenta de que me gastaba más de 1,200 dólares al mes solo pidiendo comida a domicilio para mí y mi esposo, casi todos los días. Y aparte había subido un montón de peso.
Prácticamente me había comido todos mis ingresos.
Ahí fue cuando empecé a seguir un modelo. Arranqué con la tabla del 50, 30 y 20: cincuenta para necesidades, treinta para gustos y veinte para invertir.
Después invertí mis prioridades. El 30 se fue para inversión y el 20 para gustos.
Hoy uso el 30, 30, 30 y 10. Treinta para necesidades, treinta para gustos, treinta para inversión, y un diez por ciento libre que puedes usar para deudas, donaciones o para lo que quieras. Yo decido ponerlo en inversión, así que en la práctica mi inversión es el 40.
Ninguno de los dos es ley. Son puntos de partida para que dejes de adivinar.
Es el más fácil de sostener. Si nunca has hecho presupuesto, empieza acá.
Yo mando ese 10 a inversión, así que en la práctica mi futuro se lleva el 40% de todo lo que entra. Acá es donde quieres llegar si tu meta es jubilarte joven.
Tres
El presupuesto no es el destino. Son las rueditas de la bici. Las usas mientras aprendes a sostenerte, y el día que ya no las necesitas te las quitas.
Esto es lo que casi nadie te explica: las familias que llevan generaciones con dinero no viven haciendo presupuesto. Pero llegaron ahí porque alguien, en algún momento de esa familia, sí lo hizo.
Y si miras cómo se construyeron esas fortunas, casi todas repiten lo mismo: compraron cosas que producen sin que ellos trabajen, las dejaron quietas mucho tiempo, y armaron una estructura para que no se repartieran ni se perdieran cuando el que las construyó ya no estuviera.
Lo que ellos hicieron en tres generaciones, hoy lo puedes arrancar tú con una cuenta y una transferencia al mes.
No te estoy diciendo que vas a tener lo que tienen ellos. Te estoy diciendo que el mecanismo es el mismo y hoy está abierto para cualquiera. Antes necesitabas un banquero privado y un apellido. Ahora necesitas internet y disciplina.
Estas son las etapas. Mira dónde estás y, sobre todo, mira que ninguna se salta.
Debes más de lo que tienes. Cada mes empieza con el saldo en contra y la tarjeta hace de ingreso extra.
Salir de la deuda más cara primeroNi debes ni tienes. Suena a poco y es un logro enorme: es la primera vez que todo lo que ganas es tuyo.
Armar el colchónTienes de 3 a 6 meses de gastos guardados. Un imprevisto deja de ser una crisis y pasa a ser un trámite.
Abrir tu cuenta de inversiónInviertes todos los meses un monto fijo. Cada dólar que entra tiene un trabajo asignado antes de llegar. Acá se vive con reglas, y así es como se construye.
Sostenerlo y subir el aporteLo que generan tus inversiones ya cubre tus gastos fijos. Sigues trabajando porque quieres, no porque necesites el cheque del mes.
Dejar de tocar el capitalTus inversiones cubren tu vida completa. Esto es lo que la gente llama jubilarse, aunque tengas 40 años y sigas haciendo cosas todos los días.
Proteger lo construidoLo que construiste sigue produciendo después de ti, con reglas escritas por ti sobre quién recibe qué y cuándo.
Acá es donde arrancan las familias de las que hablamosCuatro
Este capítulo es el más largo de todos y es a propósito. Quiero que salgas de acá pudiendo explicárselo a alguien más, no solamente sintiéndote motivada.
Una empresa se divide en pedacitos y cada pedacito se llama acción. Si una empresa estuviera dividida en 100 acciones y tú compras 1, eres dueña del 1% de esa empresa.
Las empresas reales están divididas en millones de acciones, así que tu pedacito es chiquito. Pero el principio es idéntico: no estás apostando a nada, eres dueña de una parte de un negocio que existe, vende cosas y gana dinero.
Esta es la primera cosa que casi todo el mundo entiende mal, y entenderla te pone por delante de la mayoría.
Una acción de 500 dólares no es más cara que una de 50. Lo que vale la empresa completa es el precio de la acción multiplicado por cuántas acciones existen. A eso le dicen capitalización de mercado.
La de la acción "barata" vale diez veces más que la de la acción "cara". Por eso el precio por sí solo no significa nada.
Entonces cuando veas un precio, no pienses caro ni barato. Piensa: cuánto estoy pagando por lo que esta empresa gana. Eso es el P/E del que hablamos en el capítulo cinco.
El precio de una acción no lo pone nadie. Sale de que hay alguien que la quiere comprar y alguien que la quiere vender, y se ponen de acuerdo en un número. Eso pasa millones de veces al día.
Sube cuando hay más gente queriendo comprar que vender. Y la gente quiere comprar cuando cree que la empresa va a ganar más en el futuro.
Por eso pasa algo que confunde a todo el mundo: una empresa reporta ganancias buenísimas y ese mismo día su acción baja. No es que las ganancias fueran malas. Es que el mercado esperaba más, y lo que mueve el precio son las expectativas, no los resultados solos.
Una: el precio sube y tu pedacito vale más. Eso se llama ganancia de capital y solo se vuelve plata de verdad el día que vendes.
Dos: la empresa reparte parte de lo que ganó entre sus dueños. Como tú eres dueña, te llega dinero a tu cuenta sin vender nada. Eso es el dividendo.
Los ETF también pagan dividendos, porque reciben los de todas las empresas que tienen adentro y te los pasan a ti.
Cuando digo que la bolsa paga 10% no estoy diciendo que te va a pagar 10% este año. Estoy diciendo que ese ha sido el promedio en periodos largos, y ese promedio ya tiene adentro todos los años malos.
En 2008 el mercado cayó cerca de 37%. Ha habido años de subir más de 30%. Ninguno de esos dos es lo normal. El 10% es lo que queda cuando promedias décadas.
Si entras a esto esperando 10% cada año, el primer año malo te saca. Si entras entendiendo que es un promedio de décadas, los años malos dejan de asustarte.
Esta es la parte que todo el mundo repite y casi nadie calcula. Vamos a calcularla, porque cuando la ves hecha ya no se te olvida.
Pones 1,000 dólares al 10%.
Fíjate que cada año ganas más que el anterior sin haber puesto un dólar más. Esos $31 de diferencia contra los $1,300 que tendrías si siempre te pagaran sobre los mil originales son el interés compuesto entero.
En tres años son 31 dólares. Parece nada. Mira lo que pasa cuando le das treinta:
Misma plata, mismo porcentaje, misma persona. Trece mil dólares de diferencia que no los pusiste tú, los puso el tiempo.
Esta es la herramienta que usan los que saben para calcular de cabeza, y te la aprendes en diez segundos.
Divide 72 entre el rendimiento y te dice en cuántos años se duplica tu dinero.
Entonces si hoy tienes 10,000 dólares invertidos al 10% y no tocas nada más:
No metiste nada más. Lo único que hiciste fue no tocarlo.
Y vuelve a mirar la línea del banco: 72 años para duplicar. Esa es la diferencia real entre tener tu dinero quieto en una cuenta de ahorros y tenerlo trabajando.
Si la bolsa te da 10% y la inflación de tu país es 4%, tu ganancia real no es 10. Es alrededor de 6.
La cuenta rápida es restar y te sirve perfecto para dimensionar. (La exacta da un poquito menos, como 5.8, pero para tomar decisiones no necesitas esa precisión.)
Esto importa por una razón que casi nadie dice en voz alta: dejar el dinero quieto no es neutral.
No estás ganando poco. Estás perdiendo todos los años, mientras crees que está guardada.
En un año cualquiera la bolsa puede hacer cualquier cosa: subir 30, bajar 37. En un año, esto se parece a apostar.
Pero mientras más largo el periodo, más se acerca el resultado al promedio. En ventanas de quince y veinte años, el rango de resultados históricos se cierra muchísimo.
Eso no es fe ni magia. Es estadística: los años buenos y los malos se compensan entre sí y lo que queda es la tendencia de fondo.
Esto no es para la plata que vas a necesitar el año que viene. Es para la plata que puedes dejar quieta diez años o más.
Casi nadie pierde dinero en la bolsa por haber escogido la empresa equivocada. Se pierde por estas tres, y las tres dependen de ti:
Una bajada solo se convierte en pérdida el día que vendes.
Cinco
Un ETF es una agrupación. Es una empresa que compra acciones en muchas otras empresas, y tú compras un pequeño porcentaje en todas ellas.
O sea: en vez de que tú tengas que adivinar cuál de las quinientas empresas grandes de Estados Unidos va a ser la ganadora, compras un pedacito de las quinientas de una sola vez. Con una compra.
Por eso es la forma más fácil y más amigable de empezar por tu cuenta, y es por donde yo arranqué.
Si una de esas empresas quiebra, a ti casi ni te toca, porque tenías un pedacito chiquito entre cientos. Si escoges una sola empresa y esa quiebra, perdiste todo lo que pusiste ahí. Eso se llama diversificar y es la única protección gratis que existe en esto.
Escoger acciones es un trabajo. Comprar un ETF es una decisión que tomas una vez.
A mí me gusta que la gente entienda qué está mirando, aunque después decida comprar solo ETFs. Estas son las cinco cosas que yo reviso:
Qué es un ETF
Qué pasa cuando la bolsa baja y sacas tu dinero
Cuál es el orden correcto
Seis
Acá es donde esto deja de ser teoría. Pon tus números reales, no los que te gustaría tener.
Y fíjate en una cosa cuando te salga el resultado: la diferencia entre lo que tú pusiste y lo que terminaste teniendo. Esa diferencia es plata que no trabajaste. Esa es toda la idea.
Con la regla del 5.5% anual. Mientras tu inversión siga rindiendo por encima de eso, el capital no se acaba y sigue creciendo.
Esto asume aportes parejos y rendimiento parejo. La bolsa nunca se mueve pareja. Es una proyección para que dimensiones, no una promesa.
Siete
Esta es la calculadora que más me duele a mí, porque yo perdí tres años.
Empezar tarde no te atrasa el tiempo que esperaste. Te atrasa mucho más, porque los primeros dólares son los que más tiempo tienen para crecer. Un dólar que metes a los 28 trabaja más años que uno que metes a los 38, aunque sea el mismo dólar.
Cada dólar que inviertes hoy compra tiempo en tu futuro.
No te puse esta calculadora para que te sientas mal por lo que no hiciste. Te la puse porque el mismo número corre hacia adelante.
Si cierras esto y lo dejas para enero, ese costo sigue sumando exactamente igual. La única forma de dejar de pagarlo es empezar, aunque sea con poco.
Ocho · Taller
Yo llevaba tres años sabiendo todo esto y sin hacer nada. Lo que finalmente me movió no fue un video ni un libro. Fue mi mamá.
Falleció mi padrastro y ella recibió un poco de dinero. Se sentó y dijo: bueno, no me puedo gastar esto. Tengo casi 50 años y realmente tengo que ver cómo hacer crecer la herencia que tengo.
Para que entiendas el peso de esa frase: mi mamá era una mujer que no trabajaba, no tenía ingresos propios, y en ese momento estaba terminando una carrera de arte. Esa plata era todo lo que tenía, y no había un sueldo detrás que la respaldara si se equivocaba.
Ahí fue cuando yo dije: si mi mamá va a empezar a invertir en la bolsa, yo voy a averiguar de verdad cómo es que se hace. No para darle consejos desde afuera. Para no mandarla a ciegas.
Llamé a un amigo que sabía muchísimo del tema y de una plataforma que se llamaba Interactive Brokers. Vi un video paso a paso. Descargué un documento.
En menos de una semana ya tenía abierta mi primera cuenta de inversión.
Tres años de saber. Una semana de hacer. Y lo único que cambió fue que por fin tenía una razón para sentarme.
Y te cuento el final, porque no todo salió bien y de eso también se aprende. Mi mamá sí abrió su cuenta y sí compró, pero no tenía la educación financiera que yo ya venía armando. Cada vez que necesitaba plata sacaba, y cada vez que veía la bolsa bajar le daba miedo y sacaba más. En dos años se fue quedando sin casi nada.
Ella no escogió mal. Le faltaron las dos cosas del capítulo uno: un colchón que la dejara no tocar lo invertido, y entender que una bajada solo es pérdida el día que vendes.
Por eso este taller va de octavo y no de primero.
Es la plataforma por la que yo empecé y es la que recomiendo para alguien en Latinoamérica que está arrancando.
Te da acceso directo a la bolsa de Estados Unidos desde acá, sin intermediarios locales que te cobren por encima. Las comisiones son de las más bajas del mercado, y acuérdate de lo que vimos en el capítulo cuatro sobre lo que se llevan las comisiones en 30 años. Y es una casa de bolsa grande y regulada, que cuando se trata de dónde vas a poner tu dinero importa más que cualquier otra cosa.
Ahora, te lo digo de frente: no es la más bonita ni la más fácil de usar. La primera vez que entras parece la cabina de un avión. Por eso grabé el video de abajo con el proceso completo en pantalla, para que no tengas que adivinar ni un paso.
Eso es exactamente lo que te quiero dar: lo que a mí me tomó tres años de dar vueltas, convertido en el paso a paso que me hubiera gustado tener.
Ve marcando cada casilla cuando la hagas de verdad. No marques por adelantado, que la única que se engaña ahí eres tú.
Los brokers usualmente demoran alrededor de una semana en aprobar la cuenta. A veces menos, a veces un poco más. Si te piden un documento adicional, mándalo el mismo día: eso es lo único que puede alargarlo de verdad.
Mientras esperas, adelántate al taller que sigue y escoge qué vas a comprar. Así el día que te aprueben solo tienes que darle a comprar.
Nueve · Taller
Mi recomendación para tu primera compra es que empieces por un ETF.
Acuérdate de lo que vimos: un ETF es una agrupación, una empresa que compra acciones en muchas otras empresas, y tú compras un pequeño porcentaje en todas ellas. Y acá está la parte que quiero que te quede: el único objetivo que tienen esas empresas es hacer crecer el dinero. No venden café, ni carros, ni teléfonos. Su trabajo entero es que lo que les pusiste crezca.
Por eso es de las mejores opciones cuando estás empezando. No tienes que acertarle a nada. Solo tienes que entrar y quedarte.
Escoge 1 o 2 ETF y pon ahí el 80% de lo que vas a invertir.
El otro 20% te lo puedes dar el gusto de ponerlo en una empresa que te guste. Y acá es donde esto se pone divertido.
Piensa en las cosas que te gustan y que ya consumes. El café que te tomas, el celular que tienes en la mano ahorita, la ropa que compras, la app donde ves series. Todas esas son empresas y todas cotizan.
Llevas años pagándoles. Esto es simplemente cambiar de lado de la mesa.
Ese 20% tiene dos trabajos. El primero es que te emociones, porque es mucho más fácil seguir aportando todos los meses cuando te importa lo que compraste. El segundo es que aprendas de verdad: vas a seguir esa empresa, vas a entender por qué sube y por qué baja, y en un año vas a saber el triple de lo que sabes hoy.
Pero que quede claro cuál es cuál. El 20 es para aprender y para divertirte. El 80 es el que construye, y ese no se toca.
Diez
Esto es todo lo que hago yo cada mes. No hay más. La parte difícil ya la hiciste.
Me tomó tres años saber esto y no hacer nada, y menos de una semana hacerlo cuando por fin me senté.
Si llegaste hasta acá y tienes la cuenta abierta, ya estás del otro lado de esa línea. Lo único que falta es que no la toques.
Cami